Y para finalizar con esta sucesión de recursos de la autónoma soñolienta describiré la "supertécnica del REPENTE para dormir en cualquier situación":

En primer lugar, Camino unos cuantos pasos hacía un lado y otro de la alfombra. y de repente...

Cataplof. Caigo al suelo.

Ya está. Sin más historia. Con los brazos en cruz y los ojos cerrados.

y sueño, claro.

sueño que soy la vespa de una iguana y un mandril. Entonces mis manillares se convierten en marionetas que hablan en falsete entre ellas. Cuando se cansan de comentar los deslices del inquieto Sr. codo, se van a dormir y paso a ser un tobogán que desemboca justamente en la boca de mi estómago. La iguana y el mandril se columpian... y mi merienda también. Una vocecita de mandrilillo gritón me informa de que ahora soy un gato y me tira de los bigotes. De gato paso a tigre y ahuyento, por fin, a la camada...

Levanto un párpado con muuucho cuidado...

La iguana trata de organizar con el mandril una estrategia de invasión del mueble de la cocina en busca del Elemento marrón. La niña mandril está más interesada en averiguar cuantas vueltas puede dar la cabeza de una muñeca.

Mira alrededor para comprobar que el tigre está dormido y yo cierro corriendo el ojo investigador.

Sigo durmiendo sobre la jarapa.